la casa tomada
el blog de lavive hernández


Inicio


Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [2] Sindicar categoría
feminismo [1] Sindicar categoría

Archivo
Marzo 2007 [1]
Enero 2007 [2]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


La espina de la rosa

Últimamente escucho que es mi revolución interior la que me salvará (y a ti la tuya), y que estoy en fase de revolución cívica, y que me esperan en el proyecto que nos une. Y casi me lo creo.

 

Según como se vea es una cita a ciegas, muy new age y poco materialista, en sentido histórico, pero con flores. A mi lo que más idealista me pone es asentarme de lleno en la materia, y creo mucho en la revolución local mundial y sobre todo en la de Ylenia, que ya tiene un portátil.

 

Sin embargo ayer me levanté lamentando mi falta de iniciativa liberal, porque lo que yo tenía que haber hecho hace tiempo es montar un invernadero de rosas para vendérselas al PSOE en su presentación de candidatos. A nivel nacional. Bueno, con hacerlo a nivel insular ya me valía. Por pura curiosidad me puse a investigar.

 

Resulta que los mayores productores de rosas de invernadero están en Asia, África y Latinoamérica. Más o menos donde poco se come. En México, Villa Guerrero ya es zona de cultivo masivo considerada de catástrofe ecológica. En Ecuador las poblaciones locales se han organizado en torno al hecho de que la industria florícola atenta contra la soberanía alimentaria del país.

 

 El motivo es que cultivar rosas es muy contaminante, y en general los gobiernos corruptos no ponen reparos a usar en su territorio pesticidas y plaguicidas que ni en Europa ni en EEUU se admiten, aunque las empresas que las cultivan son europeas y norteamericanas. Nada nuevo. Algunos contaminantes son las piretrinas y los piretroides, que no son los candidatos sino unos químicos muy chungos para el resto de los seres vivos y para los acuíferos.

 

El Parlamento Europeo ha reconocido que la floricultura en los Países Bajos es un sector altamente contaminante. Y es que los holandeses, que tienen mucha tradición, también incentivan a las rosas en su crecimiento con CO2. Parece ser que si las asfixias crecen más rápido. Para generar CO2 en verano y no usar subproductos de la calefacción es habitual quemar gas en el mismo invernadero, y  la atmósfera que la salven otros. Pero es un sector muy subvencionado.

 

En toda esta industria de cultivo transgénico de rosas, lo que importa realmente es el color y la vida de florero, que es como se llama. Si yo cultivara rosas de invernadero, o las comprara masivamente, ya no podría hacer una revolución cívica sostenible y ser creíble, por la cosa de la coherencia y los pequeños detalles.

 

No te comas la rosa, eso es lo más importante. El amour y su glamour, como dice mi amiga Begoña, no permite en este caso innovar en lo culinario aderezando las carnes con pétalos rojos. Verla sí, pero no interiorizarla. Como mínimo ponerla en remojo y cuarentena.

Por La casa tomada - 13 de Marzo, 2007, 19:47, Categoría: General
Enlace Permanente | Referencias (0)

Te voy a autoexcluir

 Y después te voy a autoflagelar, y luego cojo y te autoinmolo.


Si usted nunca ha sentido que le han autoexcluído difícilmente entenderá, pero voy a hacer un esfuerzo por autoexplicarme.


Recientemente he sido una autoexcluida sin saberlo. No es una casilla que clicas sin pensar cuando navegas en internet. Es una decisión unilateral ajena sobre mi misma que me provoca una disociación del yo que no se salta un psiquiatra. Me someto a que me lo miren y me diagnostiquen.


Pues es así, gramaticalmente incorrecto como mínimo, convendrán conmigo. No hace falta ser una super fan del soso de Benedetti para entender lo que es un eufemismo. Ponte que en tu comunidad-calle-club-AMPA-partido-parroquia decides dar una opinión distinta. No ya una opinión sino un análisis alternativo. Ponte que no gusta un pelo. Pues hala, te dicen que te autoexcluyen. No encuentro un diccionario ni de argot ni de nada que me calme. Hasta que recordé que un eufemismo es cuando para decir que te cortan la cabeza dicen que te autoexcluyen. El lenguaje, que tiene esos virajes.


Como tengo esta tendencia a relativizarme totalmente, no hago más que acordarme de Gila. Alguien ha matado a aaaaalguien..... Y cuando me miro del otro lado, del excluído a secas, me da por pensar que es tremenda la falta de vergüenza, que es una vergüenza la falta de humanidad, que es inhumano la falta de autocrítica, que somos tan humanos, que son tan mediocres.


Pero como el verbo da juego, he decidido que ahora voy a reflexivizarte el verbo, hasta inclinarte, referirte, reirte, pronunciarte, preocuparte y ocuparte, rendirte, rebelarte, sonrojarte, olvidarte, perdonarte. Y todo con mucho arte, eso sí: que la vida son dos días con o sin regla.


Si quieres autoincluirme, que sea aquí:


contacto@alternativaciudadana25m.org

Por Lavive Hernández - 30 de Enero, 2007, 11:41, Categoría: General
Enlace Permanente | Referencias (0)

Me llaman Calle

 

Saben ese que dice: oye, ¿es verdad que tu madre es prostituta? -No, mi madre es sustituta, la prostituta es mi tía pero cuando ella no puede...


Es bastante malo, será por viejo. Lo que no es nada viejo es la permanencia del estigma sobre las mujeres mayores de edad que libremente deciden prestar servicios sexuales a cambio de dinero. Ellas se llaman a sí mismas trabajadoras sexuales. El resto las llama putas. El problema es que el resto llama puta a casi cualquiera que se salga del plato, trabaje o no. A Margarita Carreras, que estaba bellísima con su traje verde recogiendo el Goya por Princesas sustituyendo a Manu Chao, le preguntaba uno cómo es que hablas tan bien; y ella: "¿es que usted cree que en la escuela el maestro decía esta va para puta esta no?"


Vamos a ir acotando: el trabajo sexual es un pacto entre adultos para intercambiar determinados servicios sexuales por precio cierto. Las condiciones las pone la trabajadora.


Es importante lo del precio monetario. Porque el intercambio de sexo por otras prebendas es muy antiguo pero más frecuente de lo que pensábamos dentro y fuera del modelo de familia tradicional.


La necesidad de hablar de prostitución surge a raíz del estigma. No todas las sociedades castigaron o castigan a quien trabaja en esto. En la sociedad española actual la prostitución no es delito, no son delincuentes, pero sí que las señala el falso dedo de las buenas costumbres.


Las trabajadoras sexuales están muy moscas con el régimen de condiciones laborales a las que las someten los propietarios de clubes de alterne. Tienen que pagar un hospedaje diario fijo de entre 50 a 120 € así compartan dormitorio con dos o tres compañeras. Tienen unas horas de desayuno y cena incompatible con sus horarios de trabajo. No tienen seguridad social ni paro ni pensión de jubilación. Pero eso si: es frecuente que le paguen la universidad a hijxs y hermanxs y hasta la vitrocerámica a la madre o la suegra que después les vira la cara por la calle.


Cuando optan por el trabajo en la vía pública, viene el Ayuntamiento con Ordenanzas que castigan permanecer mucho tiempo quieta en la misma esquina. Dice Maria José Barrera que entonces por qué no multan al del cupón.


Desde el feminismo, caracterizado por la defensa de la mujer, hay dos posturas frente a tema: la abolicionista y las posiciones regularizadoras. La abolicionista no lo considera un trabajo, sino una explotación. Por tanto todas las mujeres, sin excepción, son víctimas del hombre que las trae engañadas de su país de origen, que las usa como un kleenex, que perpetúa en su cuerpo todos nuestros miedos atávicos sobre la sexualidad y el machismo. Sostienen que no son tan libres porque las presionan las mafias y los chulos. Las "víctimas" dicen que lo que las presiona es el hambre, el colegio del crío, el pediatra, el casero, la boda de la sobrina, la hipoteca, en fin. No se cómo piensan conseguirlo pero creen que la prostitución tiene que desaparecer de la faz de la tierra porque es indigno pagar por sexo...o cobrar por sexo, que no lo dicen claro.


Una trabajadora social le trataba de explicar a la misma Maria José, que es presidenta de una asociación andaluza de trabajadoras sexuales y mediadora social en un programa de Mujeres Progresistas, que lo que ella hace con su cuerpo es convertirse en instrumento del impulso de dominación masculino. Vaya. Maria José le respondía qué bonito empeño en darle poder al hombre y quitárselo a ella, que por qué ella no iba a tener poder y capacidad de usarlo, que de hecho lo usa muy bien. Coincide con las estadísticas: la violencia que sufren las mujeres no es por parte de sus clientes, sino...tachán... por parte de la policía. Efectivamente: se quejan de la misma violencia institucional que sufren el resto de colectivos marginados de esta sociedad. De hecho los clientes también pueden ser amigos.


Las trabajadoras sexuales y las feministas que argumentan posturas políticas defensoras de los derechos humanos de este colectivo y regularizadoras de su estatus laboral consideran que en términos morales, si algo es bueno o es malo no depende en absoluto de que medie dinero. Y la prostitución es simplemente un trabajo. Un trabajo duro, cierto, pero es que hay muchos trabajos muy duros y con mayor índice de siniestralidad, como la construcción, la extracción minera, o limpiar un wc detrás de otro. Victimizar a la mujer no hace más que, en definitiva, acallar su voz.


Así que la existencia del trabajo sexual no se plantea sino como un problema del mercado laboral, que es muy malo, muy injusto y muy dominador. Y aunque según parece el sexo de pago es como la comida rápida, ya dice Woody Allen que aunque el sexo sin amor sea una experiencia vacía, es una de las mejores experiencias vacías que conoce.


A fecha de hoy el feminismo ha casi logrado desmontar el concepto de familia tradicional. En eso estamos todxs de acuerdo. El concepto único de familia que excluye la pluralidad de modelos actuales está siendo abiertamente cuestionado, por mucho que le duela a la Conferencia Episcopal.


La sexualidad la llenó de colores la India con el Kamasutra y los gays y lesbianas con sus banderas. Las personas transexuales desertaron del falo y transgredieron el género diferenciando claramente identidad sexual de orientación sexual.


Pero el concepto tradicional de amor, de las cosas que se hacen por amor, de las cosas que no se pueden hacer sin amor, del amor como precio y del amor como causa... ese desamorable concepto cuesta un poco más que se mueva.


¿Por qué preocuparnos por el estigma? Porque en esencia perpetúa un modelo cultural que diferencia entre buenas y malas mujeres. La que es mala, la mujer que transgrede, que se sale del tiesto, es una puta. Dolores Juliano no entiende la diferencia entre alquilar la vagina en Las Ramblas o alquilar el cerebro a la Universidad de Barcelona, como es su caso. Pero sí que entiende que la estigmatización de la prostitución no es más que un mecanismo de control de las buenas y de las malas, de todas las mujeres. Pura pedagogía del premio y del castigo.



http://www.colectivohetaira.org


Por Lavive Hernández - 26 de Enero, 2007, 20:49, Categoría: feminismo
Enlace Permanente | Referencias (0)
Etiquetas:



<<   Marzo 2007    
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Enlaces
Alternativa Ciudadana25m
eGrupos
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com